Un algoritmo se define como una descripción no ambigua y precisa de las acciones que hay que realizar para resolver un problema bien definido en un tiempo finito. Un algoritmo es un conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema.
Para comprender el concepto de algoritmo, es preciso definir los conceptos de entorno, acción, proceso y procesador.
- Entorno: es el conjunto de objetos necesarios para llevar a cabo una tarea determinada. El estado del entorno es un momento determinado en la descripción del estado de los objetos del entorno en aquel momento concreto. Un algoritmo actúa de manera que hace cambiar progresivamente el estado de su entorno.
- Acción: es un suceso finito en el tiempo y que tiene un efecto definido y previsto. Una acción puede actuar sobre un entorno y lo puede modificar, es decir, se parte de un estado inicial y se llega a un estado final diferente.
- Proceso: es la ejecución de una o varias acciones. El algoritmo expresa unas pautas que hay que seguir para llevar a cabo una tarea concreta. El encargado de llevar a cabo el proceso es el procesador.
- Procesador: es una entidad capaz de comprender y ejecutar eficazmente un algoritmo. El destinatario del algoritmo es el procesador.
La computadora procesará nuestros algoritmos, pero para hacerlo es necesario que entienda nuestras lenguaje algorítmico. Es preciso, por lo tanto, transcribir nuestros algoritmos a un lenguaje de programación, es decir, a un lenguaje capaz de ser comprendido por la computadora. Así pues, un programa es sólo la codificación de un algoritmo en un lenguaje que la computadora entienda.

Lo realmente importante es, entonces, llegar a saber diseñar un algoritmo que resuelva un problema determinado. El hecho de codificarlo para obtener un programa consiste simplemente es realizar una traducción.
