Al diseñar un algoritmo trataremos con datos; necesitaremos, por lo tanto, referenciar estos datos y explicar qué comportamientos esperamos que hagan. Para conseguir este objetivo, es importante conocer el concepto de objeto, que será el soporte para mantener los datos que trate un algoritmo.
Un objeto tiene tres atributos:
- Nombre o identificador
- Tipo
- Valor
- El nombre nos permite identificar unívocamente el objeto.
- El tipo indica el conjunto de valores que puede tener y qué operaciones se pueden aplicar sobre el objeto
- El valor de un objeto no tiene que ser necesariamente un número. El valor de un objeto será un elemento del conjunto al que pertenece y que viene indicado por su tipo correspondiente.
Por lo tanto, un objeto podrá ser:
- Constante: su valor no es modificable.
- Variable: su valor se puede modificar.
Los tipo elementales (2) pueden ser cuatro:
- Booleano
- Carácter
- Entero
- Real
- Boleano: es uno de los tipo más utilizados, su origen se encuentra en el álgebra de Boole. Sus dos valores sirven para indicar certeza o falsedad de un estado concreto del entorno. Por lo tanto, sólo tiene dos valores posibles: cierto y falso.
- Carácter: el tipo más elemental para que un algoritmo pueda gestionar información simbólica es el tipo carácter. Por ejemplo, ‘e’ es el valor de carácter correspondiente a la letra «e».
- Entero: en programación tenemos que distinguir los números enteros de los reales. Así, el 4 es un entero, -10 es otro entero.
- Real: desde un punto de vista informático, los enteros no tienen nada que ver con los reales. La sintaxis de reales se diferencia de la de los enteros por la presencia del punto».» para denotar la coma decimal. Si vemos escrito 5, sabemos que corresponde al entero 5, si vemos escrito 5.0 sabemos que corresponde al real 5.

